José-Antonio Sarmiento (nacido en España; León, 1956) se forma desde muy joven como dibujante y pintor, con su madre Alicia de la Puente y en la Academia del conocido pintor leonés Alejandro Vargas. Entre 1974-1980 se dedicará a la pintura y trabajará como dibujante en una agencia de publicidad.

En 1980 se traslada al entorno rural para hacer cerámica en hornos de leña, interesado por el tema de la vasija como arte; la obra de Artigas, Miró, Bernard Leach, Hamada y los cuencos de té realizados por la familia Raku, son referencia importante en esos primeros tiempos de estudio. 1980-1987.- Viaja y adquiere la experiencia técnica precisa para expresarse con libertad: Hikidashi, esmaltado con sal y soda, cocción de leña (a 1300 ºC.); construye sus propios hornos como elemento inseparable del proceso creativo.

En 1988 se instala en San Cibrián de Ardón (León) y construye un horno de leña (noborigama).

1980-1992.- Realiza varios murales (Luna sube y baja mareas, 1984, cerámica esmaltada y sacada al rojo [3,5m x 1,5m], troncos de pino y humo; Beca Diputación de León). Durante años profundiza sobre el tema de la vasija (arte/vida), su principal interés en el presente y visión en la que coincide con algunos artistas japoneses.

1999.- Encuentro con el prestigioso artista Ryoji Koie (Tokoname, 1938) a partir del cual reafirma sus convicciones; el maestro se convierte en su mentor, facilitándole la estancia y entrada en la esfera artística de Japón.

2000.- Regreso a San Cibrián donde construye un anagama-noborigama (combinando los principios de ambos tipos de horno), el único de estas características funcionando en ese momento en España.

2007.- Se establece en Gotemburgo (Suecia), donde comparte estudio con su compañera la también artista-ceramista Helena Andersson.

Con un estilo cercano al neo-expresionismo abstracto, el carácter y la personalidad del trabajo de José Antonio muestra la independencia de su expresión y concepto, decantándose por mantenerse al margen de “tendencias”. Lleva a cabo la deconstrucción formal del volumen simétrico, inspirado en la evolución natural del trabajo de cada día y los medios que maneja. A partir de una mirada escultórica observa las fuentes de la alfarería más pura, contempla la naturaleza y se expresa con visión educada en el arte contemporáneo. Hay que añadir sobre el carácter pictórico de su obra, que utiliza óxidos y esmaltes aplicados a pincel o por medio de un drip expresionista, en el que se aprecia una intervención directa y propiciada por el manejo del «fuego blanco», el viento y la ceniza. Debido a esta síntesis expresiva –inspirada en la naturaleza del paisaje que le rodea– ha despertado el interés y consideración de alguno de los más respetables críticos de arte, dentro y fuera de nuestras fronteras.

En la actualidad José Antonio Sarmiento vive y trabaja entre Gotemburgo (Suecia) y León (España).

María Jesús Sarmiento


José Antonio trabajando en San Cibrián